Doctrina

Título: Nota resumen GPS Fiscal: Fraccionamiento extraordinario para la declaración del IRPF para beneficiarios durante el año 2020 de prestaciones vinculadas a ERTE
Fecha: 07/04/2021
Coordinadores: Domingo Carbajo Vasco
Voces sustantivas: Impuesto sobre la renta de las personas físicas, Unión europea, Agencia estatal de administración tributaria, Cuota diferencial, Cuota tributaria, Cotización, Deuda tributaria, Intereses de demora, Obligados tributarios, Pago de la deuda tributaria, Pago fraccionado, Período impositivo, Regímenes especiales, Trabajadores por cuenta ajena, Tributación conjunta, Adopción, Autoliquidaciones complementarias, Autoliquidación, Contribuyente, Cálculo de las retenciones, Moratorias, Obligaciones tributarias, Pagas mensuales, Pago fraccionado, Plazos, Regímenes especiales, Salario
Voces procesales: Órgano competente


TEXTO:

GPS Fiscal. Guía Profesional 7ª Edición

Actualización 21ª: Fraccionamiento extraordinario para la declaración del IRPF para beneficiarios durante el año 2020 de prestaciones vinculadas a ERTE

NOTA DE ACTUALIZACION

Orden HAC/320/2021 (TOL8.375.587), de 6 de abril, por la que se establece un fraccionamiento extraordinario para el pago de la deuda tributaria derivada de la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para beneficiarios durante el año 2020 de prestaciones vinculadas a Expedientes de Regulación Temporal de Empleo ("Boletín Oficial del Estado" de 7/04/2021).

Una de las características más preocupantes de las medidas de respuesta (el denominado enfáticamente "escudo social") adoptadas por el presente Gobierno ante la crisis humana, social y económica derivada de la COVID-19 es la tardanza, es decir, el hecho de que disposiciones e instrumentos de probada efectividad en otros países de nuestro entorno (la Unión Europea) para hacer frente a la reducción de ingresos y el crecimiento de gastos que la pandemia ha provocado en muchas actividades económicas, se hayan adoptado tardíamente, lo cual explica que su incidencia positiva sea menor, así como la constatación de que España será una de las naciones que más tardará en recuperar su pulso económico tras la COVID-19.
Así, la adopción de los expedientes reguladores temporales de empleo, ERTE, como herramienta laboral para hacer frente a la reducción de actividad económica debería haber ido acompasada por un fuerte desarrollo de ayudas directas y moratorias en los pagos de impuestos y cotizaciones sociales de los empresarios afectados, a medida que resultaba evidente que, frente a previsiones económicas erróneas, la crisis sanitaria se extendería en el tiempo (hoy, somos de la opinión que hasta bien entrado el ejercicio 2022, tal cosa no se producirá), convirtiendo una crisis de liquidez en una crisis económica estructural, de oferta y demanda.
Pues bien, el diseño de los ERTES no tuvo en consideración sus efectos fiscales, ya que, en el IRPF, la existencia de dos pagadores: el empleador privado y el SEPE se traducía, casi inexorablemente, por un lado, en que muchos trabajadores de sectores de bajos salarios y acusada temporalidad, cuyo ejemplo paradigmático es la hostelería, se veían obligados a efectuar la declaración del IRPF y, en segundo término que, al no ser objeto de una retención adecuada, sus cuotas diferenciales, a ingresar con la declaración del impuesto, serían muy onerosas, para este colectivo (muy importante, situado en alrededor de 350.000 obligados), con los subsiguientes problemas para hacer frente a su pago.
Si a esta problemática añadimos la penosa gestión de estas prestaciones por el SEPE, con multitud de errores y retrasos en el pago de las prestaciones ERTE, no es de extrañar que la campaña de declaración del IRPF del ejercicio 2020, comenzada precisamente en el día de redacción de esta "Actualización", el 7 de abril de 2021, se haya convertido en un auténtico vía crucis para muchos trabajadores afectados por los ERTE.
La Agencia Estatal de Administración Tributaria (en adelante, AEAT) ha diseñado en la citada campaña elementos de asistencia e información a los contribuyentes en tal situación, cuyas características pueden encontrarse en el Portal de la AEAT:

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Pero es evidente que meras medidas de apoyo técnico e informativo no eran suficientes, sino que se necesitaba instrumentar un mecanismo recaudatorio cuyo tenor, al menos, minorara el impacto recaudatorio de la cuota a diferencial a abonar por estos contribuyentes.
Pues bien, esto es lo que pretende esta Orden ministerial, basada en la buena experiencia de los diferentes aplazamientos de pagos de deudas tributarias para las pequeñas y medianas empresas decididos durante la duración de la COVID y que se mencionan en su Exposición de Motivos (en adelante, EM).
Por eso, se instrumenta un nuevo supuesto de pago fraccionado de deudas tributarias, independiente respecto del caso general al que se refiere el artículo 65 de la norma básica de nuestro Ordenamiento Tributario, la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria y del específico incluido en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF).
Porque, como indica el párrafo séptimo de la EM de la Orden ministerial:

Examinada nuevamente la situación en este momento, y constatada la persistencia de los efectos desfavorables que la actual pandemia de la COVID-19 provoca, especialmente en el ámbito socio-económico, se considera necesario dar un impulso más en la adopción de medidas dirigidas, de nuevo, a permitir un cumplimiento de las obligaciones tributarias en este escenario particularmente difícil, acudiendo, en esta ocasión, al mecanismo del fraccionamiento del pago de las deudas tributarias, pero focalizando su utilización en una obligación tributaria concreta, la derivada del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas correspondiente al ejercicio 2020.

En ese sentido, los destinatarios de este fraccionamiento específico serán los trabajadores por cuenta ajena afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo en 2020 y la condición básica que se exige para poder acceder a esta fórmula de pago, es que el obligado tributario haya sido incluido durante el periodo impositivo 2020 en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo, habiendo recibido alguna prestación por ese motivo, y durante ese período, debido a las circunstancias que afectan al cálculo de las retenciones sobre rendimientos de trabajo reguladas en los artículos 80 y siguientes del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, que pudiesen determinar que el resultado de la cuota tributaria correspondiente a la declaración del impuesto resulte a ingresar.
La medida se articula como una nueva modalidad de fraccionamiento en el pago de la deuda tributaria del IRPF del ejercicio 2020, la cual se puede activar voluntariamente junto con la figura del fraccionamiento del pago de la deuda tributaria derivada de la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas correspondiente al ejercicio 2020, regulado de manera general, para tratar de establecer un diseño que se acomode al importe resultante de la autoliquidación presentada.
Por lo tanto, en primer lugar, este fraccionamiento será incompatible con el previsto en el artículo 62.2 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y con el régimen general de aplazamiento o fraccionamiento del pago previsto en el artículo 65 de la LGT, y desarrollado en los artículos 44 y siguientes del Reglamento General de Recaudación, aprobado por el Real Decreto 939/2005, de 29 de julio, es decir, con el genérico del 60/40% de la deuda tributaria del IRPF.
En segundo término, para poder gozar de este fraccionamiento de pago especial, se necesitará reunir las siguientes condiciones, de acuerdo a lo previsto en la disposición única.2 de la Orden ministerial:

a) Que el solicitante o cualquiera de los miembros de la unidad familiar en caso de tributación conjunta, haya estado incluido en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo durante el año 2020, habiendo sido perceptor en ese ejercicio de las correspondientes prestaciones.
b) Que no exceda de 30.000 euros el importe en conjunto que se encuentre pendiente de pago para el solicitante, tanto en periodo voluntario como en periodo ejecutivo, de las deudas de derecho público gestionadas por la Agencia Estatal de Administración Tributaria y por los órganos u organismos de la Hacienda Pública Estatal.
A efectos de la determinación del importe de deuda señalado, se acumularán, en el momento de la solicitud, tanto las deudas a las que se refiere la propia solicitud como cualesquiera otras del mismo deudor para las que se haya solicitado y no resuelto el aplazamiento o fraccionamiento, así como el importe de los vencimientos pendientes de ingreso de las deudas aplazadas o fraccionadas, salvo que estén debidamente garantizadas.
Las deudas acumulables serán aquellas que consten en las bases de datos del órgano de recaudación competente, sin que sea precisa la consulta a otros órganos u organismos a efectos de determinar el conjunto de las mismas.
No obstante, los órganos competentes de recaudación computarán aquellas otras deudas acumulables que, no constando en sus bases de datos, les hayan sido comunicadas por otros órganos u organismos.
c) La declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se ha de presentar dentro del plazo voluntario de autoliquidación e ingreso, sin que pueda fraccionarse el ingreso derivado de autoliquidaciones complementarias presentadas con posterioridad al 30 de junio de 2021, o día inmediato hábil posterior, para el caso de ser inhábil.
En tercer orden, se establece que la deuda tributaria resultante del IRPF del ejercicio 2020 se fraccionará en seis pagos mensuales con vencimiento los días 20 de cada mes, siendo el primero el día 20 de julio de 2021.
No se devengarán intereses de demora durante dicho fraccionamiento ni será necesaria la aportación de garantía.
Los sujetos que gocen del régimen especial conocido como "régimen Beckham" no pueden gozar de este incentivo tributario.
(*) No afecta a epígrafe concreto del GPS Fiscal 2021.

DOMINGO CARBAJO VASCO

Madrid, 7 de abril de 2021.