Jurisprudencia

Cabecera: La Audiencia de Lugo condena a cuatro años de cárcel a un hombre que estafó a una mujer a la que conoció por internet. El acusado consiguió que la mujer, a la que conoció a través de una página de contactos de internet, le entregase 127.000 euros
Jurisdicción: Penal
Origen: Audiencia Provincial de Lugo
Fecha: 06/05/2019
Tipo resolución: Sentencia Sección: Segunda
Número Sentencia: 86/2019
Voces sustantivas: Circunstancia atenuante, Circunstancias agravantes, Delito de estafa, Estafas, Legítima, Telecomunicaciones, Delitos continuados, Intereses legales, Personas responsables, Relación de causalidad, Ánimo de lucro, Cuota diaria, Dilaciones indebidas, Determinación de la pena, Huelga, Plazos, Situación de vulnerabilidad, Valor de la defraudación
Voces procesales: Prueba, Acusación particular, Derecho de defensa, Relación de causalidad, Subasta

RESUMEN:

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Lugo ha condenado a cuatro años de cárcel como autor de un delito continuado de estafa con la concurrencia de la atenuante de dilaciones indebidas a un hombre que consiguió que una mujer a la que conoció a través de una página de contactos de internet le entregase 127.000 euros. El tribunal considera acreditado que el sospechoso entabló con la víctima "una relación de amistad y confianza" de la que se aprovechó "a sabiendas de la difícil situación anímica que atravesaba la afectada, pues en fechas recientes había perdido a su madre en un accidente y a su pareja sentimental por una grave enfermedad".
El condenado, según la sentencia, se hizo pasar por ingeniero de telecomunicaciones y exhibió "un pretendido conocimiento respecto a subastas y operaciones bursátiles". Así, convenció a la afectada para que invirtiese la indemnización que iba a recibir por la muerte de su madre en la adquisición de viviendas que saldrían en subastas judiciales. El tribunal considera probado que la "persuadió" para que le entregase diversas cantidades de dinero que supuestamente iba a invertir en comprar viviendas.
"El acusado no llevó a cabo ninguna gestión para la adquisición de ningún inmueble ni concurrió a ninguna subasta, apropiándose de las cantidades entregadas", subrayan los magistrados, quienes destacan que al día siguiente de la última entrega de dinero, simuló padecer una grave enfermedad de la que debía operarse en Estados Unidos.
"La sala estima que existe un engaño urdido por el acusado para ganarse la confianza de la víctima y poder disponer de las cantidades de dinero, que, al ver la facilidad en la obtención de las mismas, fue incrementando hasta observar las dificultades económicas que ya evidenciaba en la última entrega, lo que lo llevó a fingir una enfermedad cuasi terminal que relató con todo género de detalles, incluso fotográficos por wasap, lo que evidencia una vez más la falta de escrúpulos a la hora de atormentar a su víctima a fin de evitar reclamaciones", indican los jueces en la sentencia.

ENCABEZAMIENTO:

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2 LUGO

PALACIO DE JUSTICIA - PLAZA DE AVILÉS, S/N

Tfno.: Fax:

Equipo/usuario: JP

Modelo: TESTIMONIO TEXTO LIBRE

N.I.G:

Rollo: PA PROCEDIMIENTO ABREVIADO 0000002 /2017

Órgano Procedencia: XDO. DE INSTRUCIÓN N. 1 de LUGO

Proc. Origen: DILIGENCIAS PREVIAS PROC. ABREVIADO 0001149 /2015

Acusación:

Procurador/a: JOSE ANGEL PARDO PAZ Abogado/a: CARLOS SEOANE DOMINGUEZ

Contra: MIGUEL ANGEL

Procurador/a: MARIA JOSE ARIAS REGUEIRA Abogado/a: OSCAR FERNANDEZ AGRELO

Doña María Dolores Cruz Requejo, Letrada de la Administración de Justicia de Audiencia Provincial de Lugo - Sección Segunda

DOY FE Y TESTIMONIO: Que en el procedimiento referenciado, que se sigue en este Órgano Judicial, ha recaído resolución de fecha 6 de mayo de 2019 con el siguiente tenor literal:
SENTENCIA Núm. 86

Ilmos./as. Sres./Sras. Magistrados/as.:

Don Edgar Amando Cloos Fernández, Presidente Doña María Luisa Sandar Picado

Don José Manuel Varela Prada

En Lugo, a seis de mayo de dos mil diecinueve

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Lugo ha visto, en juicio oral y público, el Rollo de Sala Núm. 2/2017, dimanante de los autos de Procedimiento Abreviado Núm. 119/2016, instruidos por el Juzgado de Instrucción Núm. 1 de Lugo por el delito de Estafa y seguido contra el acusado Miguel Ángel , nacido en Lugo el día 8 de diciembre de 1972, hijo de y de , con DNI Núm.: , domiciliado en la calle

de Lugo, en situación de libertad por esta causa, representado por la Procuradora María José Arias Regueira y defendido por el Letrado Sr. Fernández Agrelo. Actúa como Acusadora Particular ,

representada por el Procurador José Ángel Pardo Paz y defendido por la Letrado Sra. Sande Lago. Es parte acusadora el Ministerio Fiscal y actuando como ponente la Magistrada, Ilma. Sra. Doña María Luisa Sandar Picado.

ANTECEDENTES DE HECHO:

ANTECEDENTES DEHECHO

PRIMERO.- La representación del Ministerio Fiscal, en sus conclusiones provisionales, dice:

Punto Segundo.- Los hechos son constitutivos de un DELITO DE ESTAFA previsto y penado en el Artículo 248, 249 y 250.6 del Código Penal.
Punto Tercero.- Del anterior delito responde el acusado en concepto de AUTOR, conforme al artículo 28 del Código Penal.
Punto Cuarto.- No concurre ninguna circunstancia modificativa de la responsabilidad criminal.
Punto Quinto.- Procede imponer al acusado la pena de CUATRO AÑOS DE PRISIÓN e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; y MULTA DE DIEZ MESES CON UNA CUOTA DIARIA DE SEIS EUROS. Y costas.
En cuanto a la RESPONSABILIDAD CIVIL, el acusado indemnizará a , por el importe total de las cantidades apropiadas, en la suma de 127.000 euros. Aplicándose a dicha cantidad el interés previsto en el artículo 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
En el acto del juicio oral el ministerio público modifica el Punto Segundo de sus conclusiones provisionales, en el sentido de añadir el punto 5 del artículo 250 del Código Penal (TIPO DE AGRAVADO). E o punto Quinto, en el sentido de pedir 5 AÑOS DE PRISIÓN.
SEGUNDO.- En cuanto al acusador Particular, en sus conclusiones provisionales, los hechos relatados son constitutivos de un delito de estafa, expresamente reconocido y tipificado en los artículos 248 y 249 del Código Penal, con aplicación del tipo delictivo agravado previsto en el artículo 250.1 5º y 6º del Código Penal, habida cuenta de que la cuantía defraudada es manifiestamente superior a 50.000 euros, y la comisión del ilícito penal se llevó a cabo, prevaliéndose el acusado de las relaciones personales existentes entre la víctima y el defraudador.
Es responsable del delito el acusado en concepto de autor. Y no concurren circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal.
Procede, por tanto, imponer al acusado las siguientes penas: la pena de 5 años de prisión y multa de 10 meses, a razón de 6 euros la cuota diaria, con la accesoria del artículo 56.1.2 del Código Penal.
En cuanto a la Responsabilidad Civil derivada del delito, se interesa que el acusado indemnice a Doña en la cantidad de 127.000 euros, con los intereses legales del artículo 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil desde que se dicte Sentencia en primera instancia en la que se estime la pretensión de indemnización que se solicita.
En cuanto a las costas, el acusado deberá ser condenado, asimismo, al pago de las costas procesales, incluidas las de esta Acusación Particular.
En el acto de juicio oral, la Acusación Particular modifica sus conclusiones provisionales, en el sentido de que la estafa sea considerada continuada. En consonancia con ello, pide prisión de 5 años y 4 meses. El resto de conclusiones se elevan a definitivas.
TERCERO.- La defensa del acusado, en sus conclusiones provisionales solicita, en su punto Primero, el sobreseimiento de la causa, por concluir el plazo de seis meses para la instrucción de ésta, previsto en el artículo 324 de la LECrim; en su Punto Segundo, manifiesta su disconformidad con la relación de hechos efectuada por el Ministerio Fiscal en el correlativo de su escrito de Acusación, así como la recogida en su correspondiente escrito por la Acusación particular; en el punto Tercero, manifiesta que los hechos recogidos no son realmente constitutivos de ilícito penal alguno; en su punto Cuarto, manifiesta que sin delito no hay autor. Sin delito ni participación no se puede hablar de circunstancias modificativas de la responsabilidad; en el Punto Sexto, manifiesta que, por tanto, procede la libre absolución de don Miguel Ángel ; en el Punto Séptimo, que sin responsabilidad criminal, no cabe deducir la civil derivada de aquella.
En el acto de juicio oral eleva sus conclusiones a definitivas.
HECHOS PROBADOS

ÚNICO.- Probado y así se declara que sobre el mes de Abril de 2.013, conoció a través de la página Web de contactos "Meetic" al acusado, Miguel Ángel , mayor de edad y sin antecedentes penales, con quien mantuvo contacto a través de internet intercambiando números de teléfono e iniciando una relación por Whatsapp, hasta que, más tarde, llegaron a conocerse personalmente fraguando una relación de amistad y confianza que fue aprovechada por el acusado, a sabiendas de la difícil situación anímica que atravesaba , pues en fechas recientes había perdido a su madre en un accidente y a su pareja sentimental por una grave enfermedad.
El acusado haciéndose pasar por ingeniero de telecomunicaciones y exhibiendo un pretendido conocimiento en materia económica, concretamente respecto a subastas y operaciones bursátiles, convenció a para que, conocedor de que iba a recibir una indemnización por la muerte de su madre, invirtiese el dinero en la adquisición de viviendas que saldrían en una subasta judicial. Así la persuadió para que le entregase la cantidad de 36.000 euros con el pretexto de adquirir una vivienda en la urbanización que salía a subasta, haciéndole entrega de esta cantidad el 15 de Octubre de 2.013. El acusado pasados unos meses le manifestó que el lote en el que estaba el piso en la citada urbanización se había ampliado con un piso en Coruña, ante lo cual tendría que efectuar otros ingresos, llevando a cabo a tal fin dos nuevas entregas en fechas 10 de Diciembre de 2.013 y 5 de Enero de 2.014, por importe de 20.000 y 15.000 euros respectivamente. Finalmente el acusado le solicitó la cantidad de 56.000 euros manifestando que se incluía en el lote un bajo que a él le interesaba para Telefónica, refiriéndole la bonanza de la operación y que a él le hacía un favor porque no podía concurrir a la subasta. A tal fin le entregó la cantidad referenciada el día 1 de Abril de 2.014.
El acusado no llevó a cabo ninguna gestión para la adquisición de ningún inmueble ni concurrió a ninguna subasta, apropiándose de las cantidades entregadas. Al día siguiente de la última entrega, el acusado simuló padecer una grave enfermedad, de la que habría de operarse, manifestándole que se iba a EEUU para someterse a una intervención quirúrgica muy delicada, llegando a comunicarle a los pocos días el acusado o tercero a su ruego, que se encontraba en una situación crítica.
Advertido el engaño por , instó al acusado para que le devolviese las cantidades entregadas, sin que hasta la fecha haya efectuado devolución alguna de tal importe.

FUNDAMENTOS DE DERECHO:

PRIMERO.- Los hechos declarados probados son consti- tutivos de un delito de estafa de los artículos 248, 249 y 250.1. 5º y 6º en la redacción vigente al tiempo de la comisión de los hechos.
Concurren los elementos esenciales de la figura de la estafa invocada:

1) Engaño precedente o concurrente que constituye la ratio esendi de la estafa;

2) Que sea adecuado, eficaz y suficiente para provocar un error esencial en el sujeto pasivo;

3) Que provoque un desplazamiento patrimonial de éste con el consiguiente perjuicio para el mismo;

4) Relación de causalidad eficiente entre engaño y perjuicio y;

5) Animo de lucro.
Se aprecia la continuidad delictiva interesada por la Acusación Particular, toda vez que existen varias acciones delictivas que se realizan a partir de un plan preconcebido, existiendo identidad de delitos y de preceptos penales violados, y finalmente llevados a cabo por el mismo sujeto activo. La Sala estima que el acusado ante la facilidad de obtener la primera entrega de dinero, aprovechó esa situación para ir solicitando más cantidades con el pretexto de que el lote de la subasta se iba ampliando, considerando aisladamente cada petición y cada entrega como un delito de estafa, pues fue ampliando las peticiones ante la facilidad comisiva.
Es de apreciar asimismo el subtipo agravado del art 250 relativo a la especial gravedad atendido el valor de la defraudación, ya que según la STS de 27 de Junio de 2.002, remitiéndose a la Sentencia de 6 de noviembre de 2.001, que examina la cuestión suscitada, declara que "el delito continuado no excluye las agravante de los hechos que individualmente componen la continuidad delictiva. En este sentido tanto la doctrina como la jurisprudencia han entendido que si en uno de los hechos concurre una circunstancia agravante, ésta debe ser considerada como agravante de todo el delito continuado, aunque en otros hechos no haya concurrido la agravante" "...La agravante del art. 250 CP referida a cada uno de los hechos de la continuidad delictiva reprime más intensamente el especial ánimo de lucro del autor del delito. La agravación que tiene en cuenta el delito continuado tiene otro fundamento: se trata de una mayor represión de una pluralidad de hechos unificados por circunstancias especiales que dan lugar a una unidad jurídica específica". No estamos ante una pluralidad de estafas básicas de cuya suma global surja la agravación por el valor de la defraudación, sino ante un conjunto de acciones donde al menos una de ellas, la relativa a la última entrega, en su propia individualidad, constituye un delito de estafa agravada por el valor de la cantidad defraudada que se tipifica en el art. 250.1.6ª del CP. Por tanto, si bien la suma de todas las cantidades no podría servir a la vez para calificar los hechos como delito de estafa agravada y como delito continuado, en el presente caso la continuidad delictiva se establece respecto de una serie de infracciones donde, al menos una de ellas aisladamente considerada, constituye el subtipo agravado del art. 250.1.6ª.
SEGUNDO.- Los hechos descritos constitutivos de la infracción delictiva indicada se hallan consumados.
TERCERO.- Del delito invocado es autor (art. 28 del C.P) el acusado por su participación directa, material y voluntaria en la ejecución. El propio acusado reconoce la recepción de las distintas cantidades de dinero, así como la firma en el documento obrante al folio 87 de autos. Niega el acusado que se presentase como ingeniero de telecomunicaciones y que pretendiese mostrar una situación de solvencia y conocimientos financieros que indujese a a confiar en sus consejos de invertir el dinero en unos inmuebles a adquirir en subasta judicial a bajo coste.
Pero la declaración de la víctima es contundente y está rodeada de elementos periféricos que dotan de credibilidad a su testimonio. Así, refiere una situación de vulnerabilidad debido a acontecimientos personales traumáticos muy próximos en el tiempo, y a la ilusión que tuvo al iniciar esa relación sentimental con el acusado, señalando, y así se comprueba al menos mediante la comunicación por Whatsapp, que estaba muy pendiente de su persona y se sentía arropada. El acusado fue urdiendo un plan al conocer que la víctima iba a recibir una importante cantidad de dinero por el fallecimiento de su madre, por una parte para indemnizar la muerte en accidente, y por otra al heredar una importante cantidad de dinero. Estas circunstancias, tal y como refiere la víctima, eran conocidas por el acusado, lo que entra dentro de la lógica en atención a la relación de pareja que ya existía entre ambos. Se veían prácticamente todos los viernes. refiere que confió en quien creía que era su pareja, que además aparentaba una situación de solvencia, pues refería que trabajaba como ingeniero en Telefónica, quedando un día en una cafetería próxima porque él salía del trabajo, y haciéndola partícipe de conversaciones en las que aludía a la venta de valores bursátiles, y a inversiones que calaban en el ánimo de la víctima, formando así una apariencia de solvencia y conocimiento en temas financieros que desterraba cualquier suspicacia por parte de . Además no puede obviarse que se había fraguado entre ambos una relación de confianza basada en la relación afectiva que mantenían.
El acusado obtuvo de tal modo las cantidades de dinero que él mismo reconoce, sin llevar a cabo ninguna operación tendente a la inversión de tales cantidades, ya que las afirmaciones que mantiene relativas a la compra de un inmueble en Foz, no solo no han sido acreditadas, sino que han sido expresamente negadas en el plenario por el promotor de la urbanización.
El acusado señala que en todo caso le devolvió el dinero la primera semana de Diciembre en un café del polígono del Ceao a presencia de dos personas. Estos dos testigos comparecen al acto de la vista y señalan que el acusado les pidió que le acompañaran, que vieron la entrega y que la mujer que recibió el dinero lo contó y dijo que todo estaba bien.
La Sala no da credibilidad alguna a los testigos. En primer lugar por lo pintoresco de la escena. Se trata de la entrega de una cantidad elevadísima de dinero que le había sido reclamada mediante un burofax de un despacho de abogados en el mes de Noviembre, amenazándole con reclamárselo judicialmente en caso contrario, y ante estos hechos, la conducta descrita por el acusado, se limitaría a entregar la totalidad de la cantidad sin exigir un justificante de tal entrega. Señala asimismo que le devolvió los mismos billetes que ella le entregó en su día, pero lo cierto es que existe al folio 87 un documento en el que él se compromete a devolverlo al menos en dos plazos. Si tuviese la totalidad del dinero sería absurda la devolución de tal modo. También existen discrepancias con los testigos respecto de la composición de los billetes o la existencia de gomas que dividiesen los fajos. Resulta chocante asimismo que la persona que recibe el dinero lo cuente dentro del sobre, pues se trata de una cantidad elevadísima de dinero para contarla tal y como expresan ambos testigos. Y por último, se advierte en los testigos un adoctrinamiento en las manifestaciones que les resta credibilidad. Finalmente señalar que el acusado no intentó siquiera llevar a cabo un rastreo de esa devolución del dinero mediante petición de prueba relativa a las cuentas corrientes de la querellante. La afirmación que efectúa ha de entenderse como un legítimo derecho de defensa pero carente de cualquier apoyo que la habilite.
En consecuencia, la Sala estima que existe un engaño urdido por el acusado para ganarse la confianza de la víctima y que ésta dispusiese de las cantidades de dinero, que al ver la facilidad en la obtención de las mismas, fue incrementando hasta observar las dificultades económicas que ya evidenciaba en la última entrega, lo que llevó a que fingiese una enfermedad cuasi terminal que relató con todo género de detalles, incluso fotográficos por Whatsapp, lo que evidencia una vez más la falta de escrúpulos a la hora de atormentar a su víctima a fin de evitar reclamaciones. No existe duda alguna respecto de la autoría del acusado.
CUARTO.- Concurre la atenuante de dilaciones indebidas. A tenor de la Jurisprudencia ya consolidada del Tribunal Supremo desde el inicial Pleno no Jurisdiccional de 21 de Mayo de 1.999, serán datos a tener en cuenta para apreciar dilaciones indebidas: a) La complejidad del proceso; b) Los márgenes ordinarios de duración de procesos del mismo tipo; c) La conducta procesal del demandante, de modo que no se puede imputar el retraso a su actuación pasiva u obstruccionista; d) Las consecuencias que de la demora se siguiesen al demandante; y e) la actuación del órgano judicial y los medios de que disponía el mismo.
En el presente caso se remitió la causa a esta Audiencia en Enero de 2.017, no se celebró el juicio hasta Abril de 2.019, tras dos suspensiones en Febrero y Abril de 2.018 a causa de la huelga de funcionarios de justicia, que en todo caso es ajena a la voluntad del acusado, por lo que se estima que concurre la atenuante.
QUINTO.- Por lo que se refiere a la determinación de la pena y atendido el art. 66 del C.P, por la concurrencia de una circunstancia atenuante y art 74 en atención a la continuidad delictiva, procede imponer al acusado la pena de 4 años de Prisión y multa de 10 meses con una cuota diaria de 6 euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de un día por cada dos cuotas insatisfechas.
SEXTO.- A tenor de lo dispuesto en el art. 116 del C.P toda persona responsable criminalmente de un delito o falta lo será también civilmente si del hecho se derivaren daños o perjuicios y en tal sentido el acusado indemnizará a
en la cantidad de 127.000 euros con los intereses legales.
SÉPTIMO.- Conforme establece el art. 123 del C.P en relación con el art. 240 de la LECr las costas del procedi- miento habrán de imponerse a los criminalmente responsables de todo delito o falta, incluyendo las devengadas por la acusación particular por no resultar superflua.
Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación,

FALLO:

Que debemos de condenar y condenamos a Miguel Angel , como autor criminalmente responsable de un delito continuado de estafa, ya definido, con la concurrencia de la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas, a la pena de 4 años de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y multa de 10 meses con cuota diaria de 6 euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de un día por cada dos cuotas o fracción insatisfecha, así como al abono de las costas procesales, incluidas las devengadas por la Acusación Particular.
En concepto de responsabilidad civil el acusado indemnizará a en la cantidad de 127.000 euros con los intereses legales.
Así por esta nuestra sentencia de la que se unirá certificación al rollo, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
PUBLICACIÓN.- Leída y publicada que fue la anterior sentencia por la Magistrado Ilma. Sra. Dña. Mª Luisa Sandar Picado, en audiencia pública celebrada por el Tribunal en el mismo día de su fecha, ante mí, la Letrada de la Administración de Justicia, de lo que doy fe.
Concuerda bien y fielmente con su original al que me remito y para que así conste, extiendo y firmo el presente testimonio.
En Lugo, a nueve de mayo de dos mil diecinueve