Formulario

Título: Contestación a demanda de juicio ordinario instado por entidad financiera interesando la resolución del contrato de hipoteca con base en los art. 1124 y 1129 del Código Civil
Emisor: Abogado
Fecha: 21/05/2018
Fecha Actualización: 21/05/2018

TEXTO:


AL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA NÚM. .... DE LOS DE .....

..........., Procurador/a de los Tribunales, en nombre y representación de la sociedad mercantil ..........., con C.I.F. número ..........., con domicilio social en ..........., según se acredita mediante copia de escritura pública de poder otorgado a mi favor que se acompaña como documento número 1 (cabe también indicar lo siguiente: cuyo apoderamiento será conferido apud acta por comparecencia personal de mi mandante ante el Letrado de la Administración de Justicia de cualquier oficina judicial / o por comparecencia electrónica en la correspondiente sede judicial), y bajo la dirección letrada de ..........., col. núm. ..........., con despacho profesional en ..........., ante el Juzgado comparezco respetuosamente, y en la forma más procedente en Derecho DIGO:

Que habiendo sido emplazada esta parte para la CONTESTACIÓN A LA DEMANDA interpuesta por ..........., seguida en este Juzgado bajo los autos de Juicio Ordinario nº ..........., por medio del presente procedo a evacuar el referido trámite, de conformidad con el art. 405 de la LEC, formulando OPOSICIÓN a las pretensiones del actor, sobre la base de los siguientes

HECHOS

PREVIO.- La actora insta en esta litis demanda de resolución del contrato de préstamo hipotecario suscrito entre las partes, por el impago de ................
Con el fin de evitar las consecuencias negativas que para esta parte se deducirían del silencio (art. 405.2 LEC), se manifiesta en este momento que se dejan negados los hechos de la demanda salvo aquellos que expresamente se reconozcan como ciertos.
PRIMERO.- Conformes con el correlativo de la demanda en cuanto a que la actora y mi representada suscribieron con fecha una escritura de préstamo hipotecario por un importe de ............. euros, a pagar en ............ años.
SEGUNDO.- Se acepta el correlativo de la demanda en lo que respecta a que mi mandante, el prestatario, incumplió el pago de ....cuotas del préstamo, correspondientes a los meses de ......... y ..............., siendo el importe de la deuda de ........... euros.
TERCERO.- Negamos rotundamente el correlativo de la demanda, por cuanto que ..............
Como fundamento de los anteriores hechos se adjuntan a la presente demanda los siguientes DOCUMENTOS:

(indicar, numerados, los documentos que se aportan)

A los anteriores hechos son de aplicación los siguientes:

FUNDAMENTOS DE DERECHO

I y II. Nada que oponer a los correlativos en cuanto a jurisdicción y competencia. Efectivamente, no estando atribuida la competencia objetiva a ningún otro órgano, corresponde al Juzgado de primera instancia (art. 45 de la Ley de Enjuiciamiento Civil). La competencia territorial corresponde a los tribunales de ..........., conforme al fuero general del artículo 50 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
III.- Las partes están capacitadas para entablar la presente relación jurídico-procesal, conforme a los artículos 6 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
IV.- La representación de la parte demandada y la postulación a la presente contestación de demanda es la procedente conforme al artículo 23 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
V.- Respecto al procedimiento a seguir, esta parte manifiesta su conformidad con que el procedimiento adecuado es el Juicio Ordinario, pero no por razón de la materia, como afirma la actora, sino por razón de la cuantía, al amparo del artículo 249.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. La cuestión no es baladí, pues tiene relevancia en relación con el acceso a la casación.
VI.- Conformes con la cuantía indicada de contrario.
VII.- Se alega la excepción de falta de legitimación pasiva de mi poderdante, pues nada se puede reclamar a la entidad hoy demandada. Mi representado no estaba obligado a pagar su cuota correspondiente porque (...).
VIII.- Se pretende, ante el impago de ........... cuotas de amortización del préstamo hipotecario, se declare la resolución por incumplimiento del contrato, condenando a a mi mandante al pago de las cantidades adeudadas, pretensión que se fundamenta en el artículo 1.124 del Código Civil, a cuyo tenor, «la facultad de resolver las obligaciones se entiende implícita en las recíprocas para el caso de que uno de los obligados no cumpliere su obligación». De entender que en el contrato de mutuo puede el prestamista ejercer la facultad resolutoria por incumplimiento de la obligación de restituir que pesa sobre el prestatario habría de exigirse la prueba de que ese incumplimiento es sustancial y provoca, además, la frustración del fin del negocio, pues ambos presupuestos han sido resaltados de forma reiterada por la jurisprudencia como esenciales a la resolución prevista en el artículo 1.124 (entre otras, Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de julio de 2.007).
Dicho lo cual, esta pretensión debe desestimarse, por cuanto la facultad resolutoria es inherente y exclusiva de las obligaciones recíprocas, entre las que no puede incluirse las derivadas del contrato de préstamo mutuo, contrato unilateral en el que sólo el prestatario queda obligado, y lo está a restituir el capital prestado con sus intereses, en su caso. No hay en el préstamo mutuo reciprocidad, esencial al ejercicio de la facultad resolutoria.
Las Sentencias del Tribunal Supremo de 16 de abril de 1.991, 22 diciembre 1.997, 22 de mayo de 2.001 y 13 de mayo de 2.004 recogen los requisitos precisos al ejercicio de la facultad resolutoria: 1º).- La existencia de un vínculo contractual vigente generador de obligaciones recíprocas o sinalagmáticas. 2º).- Que la obligación incumplida sea principal, no facultando a la resolución el incumplimiento de las accesorias. 3º).- Que la obligación incumplida sea exigible. 3º) Que el incumplimiento sea grave, requisito encomendado a la apreciación del tribunal de instancia. 4º) Que el incumplimiento sea consecuencia de una conducta obstativa del demandado, conducta que, entre otros medios, puede apreciarse por la prolongada inactividad o pasividad del deudor frente a los requerimientos del actor.
En la sentencia de 22 de mayo de 2001 (TOL63.764), el Tribunal Supremo precisa que el contrato de préstamo o mutuo con o sin intereses es un contrato real, en cuanto sus efectos propios no surgen hasta que se realiza la entrega de la cosa, o sea que además del consentimiento precisan la entrega de la cosa por una de las partes a la otra y tal entrega implica un elemento esencial que sólo se da en algunos grupos de contratos. Además, es un contrato unilateral en cuanto sólo produce obligaciones para una de las partes, el mutuario o prestatario. El pago de intereses no altera tal carácter, pues hace nacer una segunda obligación a cargo del mutuario pero no dan al prestamista la posición de obligado. Pese a alguna construcción de la doctrina francesa y parte de la italiana sobre la bilateralidad del préstamo con interés, nuestra doctrina jurisprudencial ha hecho inaplicable el art. 1124 del Código Civil, tratándose de un contrato unilateral -sentencia de 22 de diciembre de 1997-. Por otra parte, el contrato de préstamo exige para su perfección la entrega de la cosa -sentencias de 4 de mayo de 1943, 28 de marzo de 1983 y 7 de octubre de 1994- al punto que si no se entregó la cosa o el dinero, no existe contrato de préstamo -sentencia de 27 de octubre de 1994- y así surgido el contrato con la entrega, no produce obligaciones más que para el prestatario por tratarse de un contrato real -sentencia de 22 de diciembre de 1997-.
Como se indica en la sentencia de 14 de diciembre de 2017 del Juzgado de Primera Instancia número 6 de Tarragona, el requisito de que se trate de un contrato generador de obligaciones recíprocas es presupuesto de todos los demás. La obligación incumplida ha de estar inserta en una relación jurídica recíproca. En este requisito va implícita la exigencia del sinalagma o interdependencia, que ha ser genético y funcional. La idea de sinalagma, reciprocidad o intercambio implica que ambos contratantes están obligados, y que la obligación de uno tiene su causa o contrapartida en la asumida por el otro. Ese nexo de interdependencia entre ambas obligaciones ha de ser genético y funcional. Genético, pues las obligaciones han de nacer de un mismo acto (el contrato) y en un mismo momento (no una después de otra, como ocurre en las obligaciones ex post facto). Y funcional, manteniéndose durante toda la vida de la relación jurídica, con la consecuencia fundamental de la exigencia de cumplimiento simultáneo, en la que se justifica la facultad resolutoria, cuyo origen se encuentra en el pacto de Lex Comisoria, que en las regiones consuetudinarias francesas se mantuvo hasta el siglo XVI. Más tarde, también en el Derecho romano, la resolución se justificó en la idea de la causa de las obligaciones en los contratos innominados do ut des y do ut facias. La resolución se generalizó posteriormente por influencia del Derecho canónico, con base en los principios de equidad, buena fe y respeto a la palabra dada. La costumbre francesa fue recogida por los parlamentos, generalizando la idea de que el pacto comisorio debía entenderse implícito en las obligaciones recíprocas, idea asumida por los tratadistas franceses del Siglo XVII, pasando por influencia de éstos al Code de 1.804, de éste al Proyecto de Código Civil español de 1.851, al Código Civil italiano de 1.865, y finalmente al Código de 1.889, en el que se sustituye la expresión condición resolutoria implícita del proyecto de 1.851 por la de facultad (implícita) de resolver las obligaciones.

Desde su primera manifestación en el derecho romano la resolución, sea en virtud de pacto o por disposición de la ley, y tanto como condición resolutoria como posteriormente como facultad ejercitable judicialmente, ha venido limitada a los contratos recíprocos.
El préstamo (en cualquiera de sus modalidades) es un contrato real y unilateral. El contrato se perfecciona por la entrega del capital, momento en el que el que nace para el prestatario (o acreditado) la obligación de restituir, sin perjuicio de que su eficacia quede diferida al cumplimiento de un plazo. Y precisamente por el carácter real del contrato la entrega del capital por parte del prestamista no puede calificarse como una obligación. Es el presupuesto constitutivo del negocio. No hay, por tanto, sinalagma. Falta la reciprocidad, no porque el contrato sea real sino por ser unilateral, sin perjuicio de la íntima relación entre ambos caracteres.
Entre las Sentencias más recientes, la Sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra, sección 1ª, de 1 de febrero de 2017, rechaza, con base en la jurisprudencia aquí citada, la aplicación del artículo 1.124 del Código Civil al contrato de préstamo mutuo.
No concurriendo el presupuesto de la reciprocidad, esencial a la resolución del contrato, se debe desestimar la pretensión ejercitada por la entidad actora.
IX.- Finalmente, por disposición del artículo 394 de la Ley de Enjuiciamiento Civil que regula las costas, las mismas deberán ser impuestas a la parte actora, dado lo infundado de sus reclamaciones.
En virtud de todo cuanto antecede,

SUPLICO AL JUZGADO que teniendo por presentado este escrito junto con sus documentos y copias de todo ello, se sirva admitirlo y tenerme por personado y parte en la representación que ostento y por formulada CONTESTACIÓN A LA DEMANDA DE JUICIO ORDINARIO interpuesta por ..........., y en su momento y tras los trámites oportunos, incluido el recibimiento a prueba que desde ahora solicito, se dicte sentencia acordando la desestimación íntegra de la demanda con expresa imposición de las costas a la actora.
Es justicia que respetuosamente se pide en ..... a...........de........... de dos mil.....
Firma y número del Letrado Firma del Procurador